
Uno siempre sabe donde está. Salvo en esas ocasiones en que, después de una curva, se encuentra con un puente inesperado. En esos casos, en los que nuestros sentidos luchan con la realidad, un mapa es ideal. Hasta hace unos años la única alternativa era el papel, pero el avance de la tecnología permitió el desarrollo de un nuevo dispositivo, el mapa digital (donde la cartografía se almacena en un chip y se muestra en una pantalla), con un agregado crucial: una antena capaz de conectarse con varios satélites, triangular la posición y saber, con un error de entre 10 y 15 metros, dónde está, hacia adónde se mueve y a qué velocidad. Leer el resto de esta entrada »